{"id":20945,"date":"2013-10-16T03:59:41","date_gmt":"2013-10-16T06:59:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.primerbrief.com\/?p=20945"},"modified":"2013-10-16T12:57:24","modified_gmt":"2013-10-16T15:57:24","slug":"comunicacion-politica-la-casa-de-asterion-por-matias-pinto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.primerbrief.com\/?p=20945","title":{"rendered":"Comunicaci\u00f3n pol\u00edtica: La casa de Asteri\u00f3n, por Mat\u00edas Pinto"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 11pt;\"><strong>(ARGENTINA) \u2013 En este mi\u00e9rcoles de columnas compartimos la visi\u00f3n de <em>Mat\u00edas Pinto<\/em>, profe y licenciado en Publicidad, quien abre un gran debate sobre \u00abestrategias discursivas que no pueden ser comprendidas, en el sentido t\u00e1ctico de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica, sin tener en cuenta el entramado de variables o elementos de connotaci\u00f3n\u00bb. En \u00e9poca de elecciones, \u00bfno te parece que como futuro publicitario estos pueden ser datos clave para poder empezar a ver mas all\u00e1 de las cosas?<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-580px.jpg\" onclick=\"_gaq.push(['_trackEvent', 'outbound-article-int', 'http:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-580px.jpg', '']);\" ><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-20949\" title=\"matias-pinto-580px\" src=\"http:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-580px.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-580px.jpg 580w, https:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-580px-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><br \/>\n<em>Im\u00e1genes: \u00abEkekos guerrilleros\u00bb, por Sergio Langer, Diego Par\u00e9s, Pablo Cabrera, El Polaco Scalerandi y Ariel L\u00f3pez.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-315px.jpg\" onclick=\"_gaq.push(['_trackEvent', 'outbound-article-int', 'http:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-315px.jpg', '']);\"  target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4110\" style=\"margin: 5px 10px 0px 0px;\" src=\"http:\/\/www.primerbrief.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/matias-pinto-60px.jpg\" alt=\"\" width=\"60\" height=\"60\" \/><\/a><strong>POR <a href=\"http:\/\/www.primerbrief.com\/?tag=matias-pinto-argentina\" onclick=\"_gaq.push(['_trackEvent', 'outbound-article-int', 'http:\/\/www.primerbrief.com\/?tag=matias-pinto-argentina', 'MAT\u00cdAS PINTO']);\"  target=\"_blank\">MAT\u00cdAS PINTO<\/a><\/strong><br \/>\n<em>Profesor y licenciado en Publicidad, docente de Marketing e Investigaci\u00f3n Motivacional y Propaganda y Publicidad en la <a href=\"http:\/\/www.usal.edu.ar\/\" onclick=\"_gaq.push(['_trackEvent', 'outbound-article', 'http:\/\/www.usal.edu.ar\/', 'USal']);\"  target=\"_blank\">USal<\/a>, investigador de la Biblioteca Nacional Argentina, consultor en marketing y comunicaci\u00f3n pol\u00edtica, mel\u00f3mano y coleccionista de jazz<\/em><br \/>\nRedacci\u00f3n especial para PB<\/p>\n<p style=\"clear:left;\">\n<p>&nbsp;<br \/>\nEn el desconsuelo del hombre quiz\u00e1s encontremos el porqu\u00e9 del imaginario pol\u00edtico de una naci\u00f3n. Y es que, durante siglos, relatos muy diversos han enardecido o esperanzado el grito sagrado del orden social echando ra\u00edces en su esencia misma, por lo que no ha de sorprender cu\u00e1n insistentemente han inspirado el sistema de las artes y las t\u00e9cnicas desde una perspectiva ambivalente:<br \/>\n\u2014En primer t\u00e9rmino, formando parte integrante de la espiritualidad y la cultura humanas.<br \/>\n\u2014En segundo t\u00e9rmino, acu\u00f1ando el sentido de representaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la opini\u00f3n p\u00fablica y de los envases partidistas, patri\u00f3ticos o nacionalistas.<\/p>\n<p>No tratar\u00e9 aqu\u00ed de ensayar sobre poder y hegemon\u00eda, sino de revisar la manera en que las estrategias discursivas no pueden ser comprendidas, en el sentido t\u00e1ctico de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica, sin tener en cuenta el entramado de variables o elementos de connotaci\u00f3n, a trav\u00e9s de los cuales se pretende capitalizar las carencias debidamente significadas de sus destinatarios.<\/p>\n<p>Desde no hace mucho, estos modos de comunicaci\u00f3n parecieran haberse convertido en el engranaje principal de una maquinaria destinada a generar empat\u00edas transitorias y solidarias que se sostienen entre s\u00ed, dentro de un complejo entramado de interacciones simb\u00f3licas, ideol\u00f3gicas y culturales que suponen el <em>statu quo<\/em> deseable para un estado de derecho.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed un problema que considero ineludible para el estudioso de las ciencias de la comunicaci\u00f3n a quien escribo por primera vez a trav\u00e9s de PRIMER BRIEF.<\/p>\n<p>Al hablar de capitalizaci\u00f3n de carencias mediante relatos, se vuelve imprescindible destacar el rol que ocupa el extenso y f\u00e9rtil terreno de la subjetividad del receptor, para as\u00ed poder comprender mejor el punto de partida de la mayor\u00eda de los procesos de construcci\u00f3n de sentido de la realidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Como sabemos, desde una perspectiva estrictamente semiol\u00f3gica, el orden p\u00fablico halla su fundamento sobre un andamiaje de representaciones. As\u00ed es que, como sostiene el doctor Eric Calcagno, \u00abla autoridad existe porque es pensada por los s\u00fabditos, representada en su interioridad; es decir que el fundamento de su potencia no es intr\u00ednseco a ella, sino que reside en el consenso que se genera hacia la misma en la intimidad del s\u00fabdito (1)\u00bb.<\/p>\n<p>Sin entrar en tecnicismos pol\u00edticos, el proceso de (re)significaci\u00f3n de una abstracci\u00f3n colectiva en subjetividad pol\u00edtica cierta, supone la existencia de una idea fuerza que se caracteriza por:<br \/>\n\u2014Existencia de una verdad superior y un peligro latente.<br \/>\n\u2014Esa Verdad se erige como autoridad mitigante y guardiana primera del bien com\u00fan.<br \/>\n\u2014El bien com\u00fan supone el dominio de intereses ego\u00edstas.<br \/>\n\u2014Al replegarse el ego\u00edsmo, el peligro disminuye, renace la esperanza y se garantiza la paz.<\/p>\n<p>La autoridad se vuelve entonces creencia indispensable para la convivencia de los grupos. El mando debe existir y s\u00f3lo all\u00ed la conquista del deseo ser\u00e1 posible. Este es el punto de partida para comenzar a trabajar una estrategia de comunicaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ahora bien, toda ilusi\u00f3n demanda cierto grado de interpretaci\u00f3n para que la idea fuerza adquiera un sentido conmovedor y orientador dentro del imaginario pol\u00edtico. No es de extra\u00f1ar que al contar esta historia el narrante otorgue significantes al destinatario, puesto que este \u00faltimo es quien debe hacer suyo el mensaje y aprehenderlo.<\/p>\n<p>Si es verdad lo que dicen los sabios y \u2014realmente\u2014 la atribuci\u00f3n de sentido est\u00e1 en las manos del otro, donde el significante da sus primeros pasos de lectura contextual y preferencial (2), bien puede afirmarse que la manera en que se administran los elementos de connotaci\u00f3n de una estrategia discursiva guarda estrecha vinculaci\u00f3n con la posibilidad de capitalizar las carencias del sujeto receptor.<\/p>\n<p>De esa lectura preferencial y subjetiva que los destinatarios lleven a cabo del contexto surgir\u00e1 la legalidad del decir pol\u00edtico (3).<\/p>\n<p>Esto es, b\u00e1sicamente, el glosario de significantes de un mandato, entendiendo a este \u00faltimo como \u00ablo que hace falta\u00bb en una sociedad determinada, en un tiempo determinado.<\/p>\n<p>Un veloz repaso sobre lo ocurrido en nuestro pa\u00eds respecto de todas estas cuestiones nos sugiere dos reglas fundamentales sobre el decir pol\u00edtico:<br \/>\n\u2014El mandato debe percibirse incuestionable.<br \/>\n\u2014El mandato debe ser personificable.<\/p>\n<p>Sin \u00e1nimos partidarios, me permito pensar entonces que, en la Argentina, la interacci\u00f3n subjetividad\u2014comunicaci\u00f3n pol\u00edtica se ha dado de la siguiente manera:<br \/>\n\u2212 Luego de penosos a\u00f1os de dictadura militar, el mandato o abstracci\u00f3n por capitalizar fue sin dudas la democracia: de all\u00ed los significantes utilizados durante la contienda electoral de 1983 por parte de Ra\u00fal Alfons\u00edn.<br \/>\n\u2014Que sumido este \u00faltimo en una crisis econ\u00f3mica grave, hacia finales de la d\u00e9cada de 1980 se consolida un nuevo mandato centrado en la gesti\u00f3n: de all\u00ed la <em>revoluci\u00f3n productiva<\/em> propuesta por Carlos Menem.<br \/>\n\u2014Transcurridos dos mandatos con altos niveles de corrupci\u00f3n percibida, los significantes propuestos por la Alianza fueron acertados en t\u00e9rminos t\u00e1cticos.<br \/>\n\u2014Que la crisis institucional de principios de 2000 configur\u00f3 un nuevo modelo de proselitismo centrado en la opini\u00f3n p\u00fablica como partido pol\u00edtico.<br \/>\n\u2014A ra\u00edz de esto \u00faltimo, el \u00abQue se vayan todos\u00bb otorg\u00f3 a los significantes populistas cierto grado de legalidad pol\u00edtica.<br \/>\n\u2014Que dicha situaci\u00f3n simb\u00f3lica se mantuvo constante durante las administraciones de N\u00e9stor Kirchner y Cristina Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Para finalizar, quisiera dejar algunos interrogantes que me parecen objeto de an\u00e1lisis noble para los meses que se aproximan:<br \/>\n\u2014\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el pr\u00f3ximo mandato por capitalizar?<br \/>\n\u2014\u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n las estrategias discursivas tendientes a lograr ese fin?<br \/>\n\u2014Y lo m\u00e1s importante de todo: \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 personificarlas?<\/p>\n<p>Hasta la pr\u00f3xima.<\/p>\n<div align=\"right\"><strong>Mat\u00edas<\/strong><\/div>\n<p>&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<span style=\"font-size: 11pt;\"><strong>CITAS<\/strong><\/span><br \/>\n(1) Calcagno, Eduardo, <em>Propaganda. La comunicaci\u00f3n pol\u00edtica en el siglo XX<\/em>, Comunicaci\u00f3n Gr\u00e1fica Edici\u00f3n Dise\u00f1o, Buenos Aires, 1992.<br \/>\n(2) Dotro, Valeria, <em>El mundo seg\u00fan Chiquititas<\/em>, Gu\u00eda did\u00e1ctica educable, Revista, Lecturas medi\u00e1ticas, A\u00f1o 5. Nro. 29, Junio \/ Julio 1998.<br \/>\n(3) Mart\u00ednez Pandiani, Gustavo, <em>Marketing pol\u00edtico. Campa\u00f1as, medios y estrategias electorales<\/em>, Ugerman Editor, Buenos Aires, 2\u00aa Edici\u00f3n, 2001.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ARGENTINA) \u2013 En este mi\u00e9rcoles de columnas compartimos la visi\u00f3n de Mat\u00edas Pinto, profe y licenciado en Publicidad, quien abre un gran debate sobre \u00abestrategias discursivas que no pueden ser comprendidas, en el sentido t\u00e1ctico de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica, sin tener en cuenta el entramado de variables o elementos de connotaci\u00f3n\u00bb. 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