Un alumno de Underground cuenta cómo fue homenajear los 50 años de «Rayuela»

(ARGENTINA) – El viernes pasado, cuando el mundo entero celebraba el 50° aniversario de la primera edición de la novela de Julio Cortázar que marcó un antes y después en muchas de las formas de hacer literatura, 16 estudiantes y un profe de la escuela de creatividad Underground pusieron online El Club de la Serpiente, una página que pretende condensar, entre el portal y, sobre todo, su presencia en Pinterest, lo más interesante que existe en la web sobre el libro, su autor y su incuestionable influencia a medio siglo de su publicación. PRIMER BRIEF invitó a uno de ellos, Federico Fiorentino, a narrar el proceso completo.


El Club de la Serpiente en su versión página web y en la que le da el verdadero sentido: su versión Pinterest.

 
POR FEDERICO FIORENTINO
Especial para PB
(Fotos: Internet y Gentileza FF)

 
Hace poco más de tres meses que empecé junto con un grupo de gente que no conocía el curso anual de creatividad digital en la Escuela Underground de Creatividad. Todos juntos conocimos a tres profesionales que nos guían en esta experiencia de, para algunos seguir, aprendiendo acerca del mundo de la publicidad y la creatividad, pero ahora manejándonos dentro del universo de lo digital.

Me acuerdo, porque no fue hace tanto, que todos nos sentimos muy frustrados inicialmente al enfrentarnos a este universo para algunos completamente nuevo (ya que varios tenemos formación en el mundo de la publicidad tradicional y el diseño) y creo que el enfrentarnos como grupo hizo que dejáramos de ser desconocidos en muy poco tiempo.

Fue una noche de lunes, como todos los lunes, que asistimos a la clase de Antropología Digital (o Antro Digital, como me gusta decirle) cuando nuestro profesor Martín Latrechina, o Latre, nos comentó que en junio se cumplían 50 años de la primer publicación de Rayuela, la novela de Julio Cortázar, y nos propuso hacer algo al respecto, como todo lo que hacemos, dentro del ecosistema digital (como a él le encanta decir).

Lo primero que vale la pena aclarar y que fue, creo yo, el más grande conflicto que tuvimos que enfrentar, fue que casi ninguno de nosotros había leído el libro. Si mal no recuerdo alguno que otro lo había leído hacía mucho o incompleto. Hasta ese momento todo lo que yo creía saber de Rayuela era que “es un libro muy largo y complejo que se puede leer en más de un sentido”, lo que creo que era lo mismo que no saber nada. Pero eso no significaba que no pudiésemos hacer nada, teníamos que pensar. ¿Acaso no somos creativos?

Investigando de qué se trata el libro y qué significa para la gente, descubrimos un submundo de seguidores de Cortázar y particularmente de Rayuela. Esto sumaba un poco más de tensión a la tarea. Ahora sabíamos que teníamos que hacer algo realmente nuevo, y que aún no estuviera hecho, sobre un libro muy importante para mucha gente, un clásico de la literatura latinoamericana que fue un éxito a nivel mundial, pero que no habíamos leído. Tuvimos un poco de miedo de fracasar, pero como otro profesor me enseñó hace mucho, mientras cursaba Planning en el Instituto Superior de Publicidad de la Asociación Argentina de Publicidad (AAP), «el miedo es un potentísimo sedante» (así lo tengo todavía anotado en los apuntes de ese entonces). No íbamos a dejar que el miedo nos detuviese, íbamos a intentar hacerlo y lo íbamos a hacer bien.


Una de las sesiones de trabajo y algunas anotaciones ocasionales del proceso.

 
Después de investigar al respecto (era necesario saber qué existía y qué no), llegamos a una idea. Mejor dicho, llegamos a la idea de usar una plataforma: Pinterest. Para los que no conocen o no utilizaron esta red social, y yo era uno de ellos, básicamente Pinterest te permite crear boards o tableros en los cuales uno puede “pinear” imágenes de otros boards o subirlas uno mismo. Hasta ahí teníamos una plataforma, pero ¿qué podíamos hacer a partir de eso?

Como mencioné antes, el mundo de Rayuela está lleno de gente que realmente admira la obra de Julio Cortázar, y particularmente ese libro. Buscamos y encontramos que esta gente crea muchísimo contenido digital al respecto: mapas con los lugares mencionados, fotos de esos lugares, opiniones, grupos de discusión y mucho más, y nosotros todavía no sabíamos nada y el tiempo nos corría muy de cerca. Entonces fue cuando nos dimos cuenta de que la plataforma nos permitía hacer algo, y algo que podía salir muy bien (tratábamos de no pensar en que pudiese salir mal): «Vamos a armar la primera base de datos del libro que condense todo tipo de información relevante al libro, vamos a crear un lugar para que todo este mundo que es Rayuela esté al alcance de quien quiera y lo vamos a llamar El Club de la Serpiente». Respecto a esto, sé que Latre diría que estamos formando parte, más que nunca, del ecosistema digital. Y sí.

Tomó muy poco tiempo armar el perfil y los tableros en Pinterest. También debe de haber llevado algunos minutos crear las cuentas en Twitter, Facebook y Grooveshark. Llevó algunos días revisar todo lo que se había hecho. Necesitamos semanas para recopilar, editar y subir información. Y fue al final que nos dimos cuenta de que era necesario tener también un sitio propio. Agreguen una semana más.

Recuerdo el momento a las 2am del viernes 28 de Junio (el día del aniversario), en que terminamos con el sitio (gracias a la ayuda de un amigo de toda la vida que no cursa con nosotros, pero que no dudó en ayudarnos y al que estaremos eternamente agradecidos). Dormí muy poco, pero estaba. Lo que teníamos en mente estaba. El Club de la Serpiente existía, era.

Nunca en toda mi experiencia como estudiante vi a un grupo tan entusiasmado. Compartiendo, contactando medios, gente, grupos, todo lo que pudiese dar a conocer a un grupo de desconocidos que se conocieron en una escuela de creatividad y que ahora sabían que juntos podían hacer algo grande.

El Club de la Serpiente, la idea que partió de 18 tableros, es hoy un perfil con un total de 40 tableros en uso y con 693 pines. Hasta ahora, más de 390 seguidores en Pinterest, más de 280 likes en Facebook, muchísimas menciones y retweets en Twitter, muchos comentarios de aceptación por parte de seguidores de Cortázar y Rayuela.

Y lo más lindo de todo es que ya no siento que estoy cursando con un grupo de desconocidos: me siento parte de algo más grande, y les agradezco a ellos por ayudarme a ser mejor.


El equipo completo, con el profe Latre en el tercer lugar de la fila del medio: por orden alfabético de nombre, la lista completa es Álvaro Rojas, Cristian Silva Ortega, Diego López, Federico Fiorentino, Felipe González, Ignacio Munaretto, Ignacio Rusconi (no cursa en Under, pero ayudó a programar todo el sitio), Iván Basurto, Jimm Hawter Barrantes, Juan Alzate, Magdalena Penovi, Martín Latrechina, Max Roller, Rafael Guedes, Sandra Rojas, Susana Davis, Valentín Palma y Willmer Urbina.
 
 

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