(ARGENTINA) – En el universo de las apps todo es posible. Desde que Apple lanzara su App Store en 2008, la evolución de estas herramientas no se ha detenido. Dentro de las aplicaciones móviles existen distintos tipos de clasificaciones: algunas son pagas; otras, gratuitas; algunas son de interés general; mientras que otras apuntan a un tipo de target en particular. Pero si hay algo que todas tienen en común es el objetivo de simplificar la vida del usuario. Aurora Valinote, estudiante de la Miami Ad School Buenos Aires que todos los viernes intenta transmitir lo que ella y sus compañeros sienten, viven, piensan y aprenden a partir de los desafíos que les proponen los profesores, en su tercera columna te cuenta cómo.

El boceto manuscrito de la idea.
POR AURORA VALINOTE
Estudiante de la Miami Ad School Buenos Aires
Redacción especial para PB
Todas las app tienen en común el objetivo de simplificar la vida del usuario.
Este objetivo no siempre se ha alcanzado. De hecho existen muchas aplicaciones, tanto para iOS como para Android que, a pesar de ser gratuitas y tener un alto porcentaje de descarga, no son utilizadas por los usuarios y, en consecuencia, tampoco son actualizadas regularmente.
Particularmente en nuestro país el desarrollo de las apps deja bastante que desear. Aunque hay buenas intenciones e ideas, muchas veces el presupuesto no acompaña. Más allá de eso, sabemos que las apps van a seguir marcando el camino en lo que respecta la comunicación cliente–producto–marca; es por eso que resulta vital pensar en aplicaciones cuando se tiene en mente lanzar una campaña para un determinado producto.
En nuestro caso tuvimos la libertad de elegir sobre qué marca queríamos trabajar. Y aunque esto nos dio un poco más de posibilidades nos dimos cuenta de que toda marca representa un desafío a la hora de diseñar las interfaces.
La primera decisión llegó de la mano del target: debimos pensar a quién queremos dirigirnos, para saber con qué finalidad diseñaremos nuestra aplicación. En mi caso, decidí apuntar a un target femenino de entre 25 y 45 años, y por eso mi marca elegida fue Garnier Nutrisse (coloración y cuidado del cabello).
Sabiendo que el cuidado del cabello es un tema que obsesiona a las mujeres, pensé que una app que ofreciera consejos y productos específicos para cada mujer resultaría una buena idea.
En Facebook existen varias marcas de champú y coloración que tienen un alto número de “fans” o “seguidores”. Sin embargo, pude observar que no existía mucha interacción entre la marca y sus consumidores; en la mayoría de los casos las usuarias dejaban sus comentarios acerca de la efectividad del producto y si estaban o no conformes con él. Si bien es entendible que un community manager no responda a cada uno de los comentarios, es importante que la comunicación sea constante y fluida para garantizar la satisfacción y felicidad de los clientes.
De esta forma nació la idea de hacer una aplicación que combine las opciones que las mujeres tienen a la hora de cuidar su cabello, estén buscando como mejorar su apariencia o quieran cambiar su look. La aplicación ofrece un asesoramiento más personalizado para que cada usuaria pueda elegir la opción que la represente mejor y se logre de esta forma una manera más cercana de contactarse, tanto con la marca como con el producto.
A pesar de que este trabajo está en preproducción y aún aguarda una devolución formal, la experiencia de empezar a pensar desde cero permite considerar opciones que normalmente no se tendrían en cuenta. Pude apreciar principios y nociones de la marca que ayudan a entender el comportamiento que tienen los usuarios y, a su vez, permiten crear una mayor comunicación global.
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